Sin destino
SIN DESTINO Cuando cruzo tu umbral, mi corazón se encoge, tú, hijo de Dios, yo, semilla de la Pachamama. Tus caminos, asfaltados y rectos, los míos, senderos de tierra y piedra, tú, en templos de concreto, yo, en montañas sagradas. Tu alimento, procesado y empaquetado, el mío, fruto de la chacra y el esfuerzo, tú, con manjares de ciudad, yo, con la quinua y el maíz. Tu agua, clorada y sin espíritu, la mía, de manantiales y puquiales, tú, con vasos de cristal, yo, con mates de barro. Tu sol, oculto tras edificios, el mío, abrazando la tierra, tú, con luces artificiales, yo, con el fuego del Inti. Tu fe, en cielos lejanos, la mía, en la tierra que piso, tú, con rezos aprendidos, yo, con cantos a la Madre. No coincidimos, porque tú eres hijo de Dios, y yo, hijo de la Pachamama. tu sol se apaga, tu aire destruye, Cosmoconvivencia soy, tú, cosmovisión. Mientras tú observas el cielo, yo habito la tierra. Tú defines, yo siento; tú estructuras, yo fluyo. En tu visión, el unive...